Se me antoja necesario
romper los cristales de la duda
en mil pedazos.
Desinfectarme del sucio juego del amor
donde las trampas han dejado de ser efectivas
reventarme el alma
contra una pared roja,
y derramarla en cuantos recuerdos
la integran,
desenterrar de mi la imagen tuya
y no volver a enterrarla.-
Miguel Olivencia