Voy a pedirte un minuto
de paciencia verdadera
por el tiempo que tarde
en contemplarte recién desnuda
voy a pedírtelo, y devolvértelo
en un mordisco cargado
con pólvora y besos a partes iguales
antes de que pasen sesenta segundos.
Que no me ato
a las normas de las esperas
ni siquiera cuando son por mirarte
Voy a pedirte la noche
entera
para dejarte castigada,
mirando a la pared
encerrada entre sábanas desechas
y por deshacer,
castigada por arrugar mi almohada
con la presión de tus dedos
aferrando las costuras
que se pierden entre los cabellos que
dejaste
o que te arranqué, Dios sabe.
Que la suavidad se me escapa,
cuando se te escapa a ti
la delicadeza en tu lengua
el silencio en tus gritos,
la fuerza en tus piernas
y la que sujete tus párpados
antes de caer rendida
te pediré tu sueño y la magia
que salga de ti
hasta la última gota.
Por que pedirte menos
de todo lo que te pido
es engañar al consentimiento
de mis ganas por verte
agotada y húmeda,
mal tapada.Javier González
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