lunes, 9 de diciembre de 2013

Seguir adelante

Las parejas se separan,
es el orden natural de la vida.
                         No tengo comida en el frigorífico.

El amor no es eterno
y tus besos se han olvidado de mí.
                         Me voy a hacer una tostada.

sí,
 mi mano sigue ahí,
sola.
                         No tengo mantequilla.

Sonrisas me quedan miles,
pero ya no siguen tu mirada.
                         Le pondré mermelada.

He empezado a ver a alguien
no, no eres tú.

                        La tostada está increíble.


Ana Valdés

domingo, 10 de noviembre de 2013

Desinfectarme


Se me antoja necesario 
romper los cristales de la duda

en mil pedazos.

Desinfectarme del sucio juego del amor

donde las trampas han dejado de ser efectivas

reventarme el alma 

contra una pared roja, 

y  derramarla en cuantos recuerdos 

 la integran,

desenterrar de mi la imagen tuya



y no volver a enterrarla.-





Miguel Olivencia 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Te pediré a ti

Voy a pedirte un minuto
de paciencia verdadera
por el tiempo que tarde
en contemplarte recién desnuda

voy a pedírtelo, y devolvértelo
en un mordisco cargado
con pólvora y besos a partes iguales

antes de que pasen sesenta segundos.

Que no me ato
a las normas de las esperas
ni siquiera cuando son por mirarte

Voy a pedirte la noche
entera
para dejarte castigada,
mirando a la pared
encerrada entre sábanas desechas

y por deshacer,
castigada por arrugar mi almohada
con la presión de tus dedos
aferrando las costuras
que se pierden entre los cabellos que dejaste

o que te arranqué, Dios sabe.
Que la suavidad se me escapa,
cuando se te escapa a ti
la delicadeza en tu lengua

el silencio en tus gritos,
la fuerza en tus piernas
y la que sujete tus párpados
antes de caer rendida

te pediré tu sueño y la magia
que salga de ti
hasta la última gota.

Por que pedirte menos
de todo lo que te pido
es engañar al consentimiento
de mis ganas por verte
agotada y húmeda,
mal tapada.
                                                                                                                            Javier González

martes, 15 de octubre de 2013

Monotonía

 Vente  a dormir.
Se repite la misma obra
Día tras día.
Me sé los guiones, el cambio de luces, los estilismos.

El escenario nunca cambia.
En un sótano a oscuras.

Callada mientras pienso
que cuando me vaya a la cama
 no voy a poder dormir.

A veces escribo, otras dibujo
Y en pocas ocasiones
 me quedo mirando
sin ver.

En la mayoría de los casos
estás en mi cabeza,
Escondido entre mis pensamientos
Quiero tenerte conmigo.
Pero nunca te tengo.
Quédate a dormir.

Se repite la misma obra
Día tras día.
Me sé los guiones, el cambio de luces, los estilismos.

El escenario nunca cambia.
En un sótano a oscuras.

Me pasas tu mano por la espalda
Y  ya estoy mojada
Sé lo que viene a continuación.

A veces empiezas tú,
Y en pocas ocasiones empiezo yo
Pero siempre terminamos a empujones
Me molesta volver a la normalidad.

En la mayoría de los casos
Te despides con la mirada
Y me molesta saber que te vas.
Quiero tenerte conmigo.
Pero nunca te tengo.




Ana Valdés Coronel.

martes, 8 de octubre de 2013

Amartecer

 La oscuridad
            me ciega
            obnubila mis sentidos

Cuando creo estar
al final
de ese pozo
llamado vida
            Apareces.

Apareces
de las profundidades

Apareces
de la nada absoluta

para lanzarme una cuerda,
y solo con esa sonrisa
            Basta.

Basta
para estar segura
de que volveré a subir.

Escalo,
poco a poco

y empiezo a notar
como la claridad
            Me ciega.

Me detengo,
tengo miedo,

pienso en retroceder.

Vuelve esa mirada
que amansa mi alma torturada

y

    tiras de Mí.


 Termino de subir

Después de tanto esfuerzo
tanto dolor
tanto llanto
por fin veo el Sol

Más brillantes que nunca
Más grande que cualquier día
Más luminoso que      siempre.

Estefania.García

viernes, 20 de septiembre de 2013

Modelo para letras de canciones

Eres la chica que veo
cada vez que imagino
todo lo que dicen las canciones;

eres una diosa,
eres una puta,
eres el amor de mi vida

No sé a quién le pediste permiso
para quedarte
escondida en una parcela de mi memoria
donde tienes
hasta código postal propio.

Qué droga había en tus caderas
que si se separaban de las mías
el síndrome de abstinencia
pedía sitio en mi mesa
para comer conmigo

y contigo
que siempre te guarde un plato,
esperando a que llegases para cenar

aunque avisaras diciendo que llegarías tarde,
muy tarde,

con tus vestidos raros
y tus labios pintados
de algún color exótico,

parada en el quicio de la puerta,
mirando mis ojos
como un amo
mira a su perro,

como una bala
al suicida,
como las ganas
a los actos,

como si tuvieras

el poder que siempre tuviste.



                                                                                                                                           Javier González

viernes, 13 de septiembre de 2013

Domingo

La calle sigue sucia y las paredes pintadas
con alguna que otra firma ilegible,
los naranjos están ahí,
a una distancia exacta unos de otros.
distancia que voy cubriendo
la gente va y viene sin mirarse entre ellas,
se oye alguna televisión dando la previsión
meteorológica.

todo sigue igual.
no hay mucho de lo que escribir.-

Los coches pasan a gran velocidad,
demasiada prisa,
dejan humo a su paso.
los bares están ya abiertos
sus mesas invaden las calles
huele a café.
corre el viento y mueve algunas hojas,
hacen un ruido agradable.
no puedo encenderme el último cigarro,
la basura está rebosante
y las palomas picotean los últimos restos
antes de que se los lleven.

las aceras siguen a las esquinas
las esquinas al asfalto
las farolas están recién apagadas,
tienen ese color naranja.
Vuelvo a casa,
tú has decidido no volver conmigo.


y no tengo qué escribir.-


                                                                                                                                 Miguel Olivencia